
Y derepente amanecí al borde de un rio de vodka, su fuerte olor me despertó, no sabia donde me encontraba ni tenia claros recuerdos de donde estube por última vez, quizás fue el mismo rio el que me trajó aquí, quizas el beber de él me borró el recuerdo.
Fue entonces cuando algo me llamó la atención, vi unas flores muy extrañas con forma de vaginas, sus semillas eran algo muy parecido a un clitoris, lamí de una de ellas y el sabor era similar, tambíen habia arboles con caballeras verdes y ropa femenina en sus ramas, el aroma del lugar era muy similar al perfume natural de una mujer.
Decidí explorar mas y encontré una enorme cama redonda y a lo lejos, allá arriba, habia 2 figuras. Trepé por las sabanas, subí a la cama y podia ver bien, eran 2 mujeres muy bellas desnudas, acariciandose...
Enseguida notaron mi presencia y se rieron muy bajo, con picardia, y sus caricias se volvieron mas intensas, comenzaron a besarse y cada tanto frenaban para mirarme.
Cada vez iban avanzando mas, ya se estaban introduciendo sus dedos mutuamente, luego juntaron sus vaginas y empezaron frotarlas, empezaba a oir sus gemidos y el cielo comenzaba a ponerse rosa porque estaba por venir el orgasmo...
Estaban bañadas en sudor y flujos, me miraron nuevamente, me sonrieron y me hicieron una seña para que me acerque a ellas. Me acerqué y una de ellas me dijo "sos una chica muy linda ¿como te llamas?"
"Ariel" les respondí, entonces comenzó a desvestirme y la otra mujer empezó a besarme mientras pasaba su mano por mi cabello. Cuando llegó el momento de quitarme mis calsonsillos ellas se quedaron viendo mi pene, se enojaron, se alejaron y comenzaron a murmurar entre ellas..
Volvieron y me dijieron "Vos tenes pene, vos no podes jugar con nosotras?" "¿Por qué?" les pregunté "Yo soy tan femenino como ustedes, yo quiero jugar a sus juegos, no quiero volver a estar entre hombres, no me interesa cuanto va el partido ni probar que tan lejos meo, yo voy a cuidarlas despues de hacer el amor"
Pero no importaba que tan femenino fuera, siempre seria un hombre para ellas...
Derepente una de las mujeres abre sus piernas, estira su vagina, se dilata y se dilata cada vez, hace mucha fuerza.. y sale un huevo...
El huevo comienza a romperse ¿y que veo? era una ardilla con barva y vestida con ropa deportiva
"¿Quien sos?" Le pregunté
"Yo soy Ñetes el hijo de Dios y si quieres te sacaré el pene y podras quedarte aqui en este paraiso para siempre"
La verdad me sentia comodo en este lugar pero yo no pertenesco acá y mi pene es parte de mi ser, aunque por dentro no pueda negar ser una mujer es verdad tambien que por fuera un hombre siempre seré..
Entonces Ñetes me dijo "respeto tu desición hermano mio,ahora puedes ir en paz" y me hechó un polvo magico con el cual quedé inconciente y aqui estoy ahora..
En este bar, contandole esta historia y explicandole por que no le puedo pagar lo que acabo de tomar...
Siempre seré un hombre y una mujer.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada